
Que ya era hora...
No es por todo lo malo, o regular, que me ha pasado este año.
Tampoco es porque lo termino como empezó.
Tampoco es porque, por muy buenas intenciones que tengas el día 1 de enero, nunca las llegas a cumplir, por lo menos, en su mayoría.
No me acuerdo lo que me prometí a mi mismo el día 1 de enero del 2005, pero fijo que, si me acordase, no tendría nada que ver con lo que he hecho durante el año.
Para hacer un baremo sobre este año debería haberlo apuntado, por lo tanto, me limitaré a lo que recuerdo que, tal y como tengo la cabeza últimamente, recuerdo bastante poco.
Hagámoslo como un horóscopo, vale?
Trabajo: este año, la verdad, no me puedo quejar. Empecé sin trabajo, pero a mediados del año volví a trabajar en uno de los sitios que más me gustan, haciendo cosas que me gustan, estando con gente que me gusta, y, en definitiva, me gusta.
Eso de volver con gente a la que aprecias, tanto dentro como fuera del trabajo, esta bién.
También he de decir que, gracias a él, ahora mismo puedo disfrutar de un coche que te cagas, que se ha convertido en mi ojito derecho.
Salud: todo normal, nada que no esperase, y todo bueno, o por lo menos, regular. Salvo lo típico de mis lunares y los catarros por el cambio de tiempo, nada reseñable.
Amistad: tengo que dar gracias al 2005 por haberme dado la oportunidad de mantener a los amigos que tenía anteriormente. También de volverlos a descubrir y poder sorprenderme con ellos de vez en cuando.
Todos son muy variopintos y, en el caso de juntarlos todos en un mismo sitio, no sé si tendrían algo en común, salvo que los quiero a todos mucho... mucho más de lo que se imaginan, más que nada porque son mi segunda familia.
Sociedad: esto si que ha estado animado este año. Tengo que reconocer que, algunas veces, he tenido verdaderos problemas para mantener una vida social organizada, y sin que se me solapasen los planes (cosa que solía ocurrir bastante a menudo). En definitiva, que me gusta, más o menos, mi vida social.
También he tenido eventos importantes, como por ejemplo, la boda de uno de mis mejores (y antíguos) amigos con una de mis mejores (y antíguas) amigas... desde ese día he dejado de beber.
Amor: de este tema, lo más importante es decir que en el 2005 ha pasado un año desde que descubrí a J un día de septiembre... y sí, siguió dando quebraderos de cabeza. También he tenido oportunidad de conocer a P, que no funcionó (por razones que ahora mismo no vienen al caso). Por lo demás, en este tema, prefiero no hablar... porque si no puedes decir nada bueno sobre él, mejor callarse.
Total, que el balance ha sido positivo (creo), salvo raras excepciones.
Tengo que dar las gracias a todas esas personas que me aprecian, me quieren y, de vez en cuando, me miman (que ya sabeis que yo lo necesito de vez en cuando)
En fin, que el año se acaba, y mis propósitos no son muy interesantes, la verdad... los de siempre: dejar de fumar (ahora con más razones), encontrar a alguien con quien pasar parte del tiempo que tengo, y mantener a mis amigos tal y como están ahora. La verdad, lo que más me importa es la última razón. No sé que haría sin vosotros. :D
Apareció un día, y me dijo "Coge mi mano, y acompañame"Extracto del capítulo 1 de "El final de mi piel"
Cogí su mano, y me acompañó durante un tiempo.
Un tiempo que me enseñó el dolor.
Un tiempo en que aprendí a sangrar sonriendo.
Un tiempo en que la duda se apoderó de todo, hasta la claridad.
Un tiempo limitado.
El tiempo pasó, y se marchó, tal como vino.
Color del momento: verde, o amarillo, uva.
Anuncio del momento: Coca-cola, típico del fin de año.
Música del momento: Ellos - Dicen que te vas.
Pensamiento del momento: "Por fin... a ver que pasa luego..."




